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La Presidente Nadine y sus promesas Incumplidas


Ollanta Humala y Nadine Heredia se despiden de Palacio de Gobierno tras cinco años de una administración caracterizada por el sombrío e inexistente liderazgo del presidente de la República y por la intromisión e irrespeto a los poderes del Estado de su esposa.

La ausencia de un líder que asumiera la conducción del país con entereza y responsabilidad y la angurria de Nadine Heredia, que vio en el poder obtenido por su esposo en las urnas un trampolín para un proyecto político propio, y la mejor arma para sus revanchas políticas; dieron como resultado un gobierno incapaz de honrar lo que prometió hace cinco años. Y no lo decimos nosotros, la opinión pública no se equivoca.

Según la encuesta del domingo 17, los flancos más débiles de la administración Humala han sido el crecimiento de la delincuencia y la corrupción. Para el 76% de los encuestados por Ipsos, durante el gobierno de Humala la delincuencia empeoró.

Terrible despedida para un presidente que –entre otros motivos– fue elegido por considerarlo el mejor preparado para enfrentar esta lacra, y porque en su primer mensaje a la nación sostuvo respecto a la seguridad: “Se arrastran en 30 años de fracasos y muy pocos éxitos y los que sufren las consecuencias de la violencia del crimen organizado, el narcotráfico y el pandillaje son los más pobres. Queremos cambiar esa historia de ausencia de liderazgo político y la carencia de una política de Estado eficaz en esta materia”.

Ni liderazgo ni política de Estado eficaz en el tema de la seguridad ciudadana. Se han vuelto cotidianas las noticias de crímenes por el robo de un celular, y hemos visto morir a jóvenes estudiantes y policías por el fracaso de un asunto que debió ser prioridad. Lamentablemente no vemos signos de que esto vaya a cambiar con el nuevo gobierno, pues el logro prometido por el designado ministro del Interior es que si en 2 o 3 meses la situación no empeora, “hemos mejorado un poquito”.

“La corrupción es para nosotros un elemento que debilita al Estado y afecta su desarrollo. Es, por lo tanto, un problema de seguridad”. Así empezaba Ollanta Humala su mandato. Al cabo de cinco años, quien fuera su principal aliado y asesor político Martín Belaunde Lossio está preso y Nadine Heredia no puede salir del país por un mandato judicial consecuencia del proceso que se le sigue por el delito de lavado de activos. “La honestidad para hacer la diferencia” quedó como una frase de campaña.

Según Ipsos, el 63% de encuestados cree que el control de la corrupción empeoró durante el gobierno de los Humala-Heredia. Además, el 37% (Ipsos Perú) considera el caso de las agendas deNadine Heredia como el segundo tema más negativo de la saliente administración.

En lo económico tampoco ha habido avances. Según el designado ministro de Economía Alfredo Thorne, “este gobierno sacrificó el aumento de la inversión”. Humala prometió consolidar el crecimiento económico. No lo logró.

Pareciera que Beca 18 y Pensión 65 –logros que se le reconocen a este gobierno– fueran lunares en medio de la mediocridad que ha campeado durante los últimos cinco años.

Así se van los Humala-Heredia, sin pena ni gloria y el país paga las consecuencias de la aventura de dos personajes que desacreditaron la Presidencia de la República.


Diana Seminario