EN DEFENSA DE PANORAMA


Denuncia del Ministerio de Defensa es exagerada y no tiene sustento legal.


El periodismo, a veces, puede ser una profesión peligrosa. Sobre todo cuando incomoda al gobierno. La semana pasada, el programa televisivo Panorama denunció presuntas irregularidades en el manejo de fondos destinados a la lucha contra Sendero Luminoso en el VRAEM. Según las planillas de pago presentadas en el reportaje conducido por Karina Novoa, se habrían realizado pagos a colaboradores eficaces del Ejército. Sin embargo, consultados sobre el tema, las personas que figuraban como colaboradores eficaces negaron haber recibido pago alguno e incluso colaborar con el Ejército.

Lo que se ha denunciado es gravísimo. Es un delito que puede ser sancionado hasta con cadena perpetua. Sin embargo, lejos de felicitar al programa –que es el mismo que reveló el caso de las agendas de Nadine Heredia-, el Ministerio de Defensa (Mindef) ha denunciado a Panorama por el supuesto delito de Revelación de Secretos Nacionales. Según la conductora del programa, Rosana Cueva, se ha denunciado hasta al chofer que trasladó a Karina Novoa de un delito que se pena como mínimo con cinco años de cárcel. Es decir, el Ministerio de Defensa quiere poner tras las rejas a todo un equipo periodístico por denunciar la existencia de irregularidades en el uso de fondos públicos destinados a la lucha contra el terrorismo.

De acuerdo a las declaraciones del ministro Jakke Valakivi, Panorama no debió ni mostrar las planillas de los pagos ni mostrar a los supuestos colaboradores eficaces. Un sinsentido total, puesto que ambos son las pruebas más importantes del reportaje. En todo caso, la denuncia del Mindef probablemente no proceda porque lo hecho por Panorama cuenta con todos los avales de la ley. Ya existe en nuestro país un acuerdo plenario de la Corte Suprema que exime de responsabilidad penal a los periodistas si es que divulgan información veraz y de interés público. Esto porque ciertamente no tendría ningún sentido no usar documentos clasificados para demostrar que lo consignado allí es falso y que se está malversando nuestro dinero. Que un documento esté catalogado como clasificado no debe ser excusa para no denunciar un probable delito. Es más, el propio Mindef ha considerado suficientemente válido el reportaje como para iniciar una investigación por presuntas irregularidades. No se trata, pues, de revelar documentos clasificados por el mero hecho de hacerlo o por perjudicar al Ejército, sino de una denuncia seria que puede demostrar que la corrupción también afecta a la lucha contra el terrorismo.

La denuncia que ha recibido Panorama por realizar un correcto reportaje periodístico es quizás la mayor amenaza a la libertad de prensa que se ha dado durante este gobierno. De proceder, estaríamos ante un nefasto precedente que castiga a quienes denuncian posibles actos de corrupción en el Ejército; a quienes hacen un ejercicio legítimo de la libertad de expresión. Ninguno de los documentos mostrados en señal abierta pone en riesgo la seguridad del país o de nuestras Fuerza Armadas. Los mismos supuestos colaboradores eficaces entrevistados han sido sumamente claros en que estarían mal utilizando su nombre, por lo que dudosamente se pueda hablar de negligencia hacia ellos. Ojalá que esta denuncia no proceda y la justicia peruana haga, precisamente, justicia. Sin embargo, queda claro que en algunos sectores del Estado no dudan en intentar utilizar "legalismos" para callar a la prensa. No los dejemos prosperar.