LOS TRES GANADORES DE ESTAS ELECCIONES


Así de simple: Estas elecciones se resumen en tres bloques trascendentales: Primero, la izquierda ha aprendido a organizarse, a pesar de toda esa chanfaina del 2015 que generaron la CPUFI, Bloque Nacional Popular, Movimiento Humanista y muchos más que finalmente se alinearon con el Frente Amplio. En segundo lugar, indudablemente, el fujimorismo se ha fortalecido a diferencia del 2011, es decir, ha inyectado el doble de congresistas al legislativo y su excandidata presidencial estuvo a un pelo de superar a su contrincante. Y, finalmente, el país ha visto nacer una fuerza política que es de suma simpatía para la derecha y que tiene todas las capacidades de dialogar con la izquierda. Me refiero, pues, al partido Peruanos por el Kambio.

Por ello, los años que se avecinan harán sufrir a la prensa. No tendremos a una izquierda débil como la fue durante casi todo este quinquenio. La izquierda es, en realidad, una nueva izquierda que ha aprendido a dialogar, generando así -y oportunamente a ello se debe su nombre- un frente amplio que ha obtenido un acertado posicionamiento en nuestra sociedad. Sus manifestaciones serán tan activas como activo ha sido el colectivo ‘No a Keiko’ en estos meses de elecciones. Atrás quedó la parsimoniosa y apagada personalidad de su principal lideresa, Verónika Mendoza y no me cabe la menor duda de que, aunque sus expresiones sigan siendo todavía radicales, ella será la mejor carta para los comicios del 2021. Así las cosas, el periodismo no podrá evitar cubrir los conflictos y manifestaciones que llevará a cabo la izquierda en el siguiente periodo.

Pero la fuerza que les hará batalla es, precisamente, el fujimorismo. Si su rol en el periodo 2011-2016 ha sido hasta más activo que el oficialismo, imaginen cómo será a partir del 28 de julio. La diferencia es que Fuerza Popular cuenta hoy con más rostros nuevos. Me refiero a Daniel Salaverry, Yeni Vilcatoma, Úrsula Letona, Paloma Noceda, Francisco Petrozzi y, en fin, entre muchos más que poseen perfiles muy interesantes. Ellos podrían marcar el quiebre con la intolerancia y el autoritarismo, o bien ratificar las deshonrosas actitudes que son estímulo de la derrota de Keiko Fujimori en estas elecciones. En prospectiva, las nuevas caras del fujimorismo serán ventaja para el 2021 porque simbolizarán la nueva renovación del partido naranja el cual, tranquilamente postulará nuevamente a Keiko Fujimori.

Sobre Pedro Pablo Kuczynski, virtual Presidente de la República, hay algo urgente que espero le haya quedado claro: No solo se le acabó el recreo, sino que realmente no volverá a ver descanso alguno hasta dentro de cinco años. Si bien, podrá sostenerse en dos vicepresidentes con experiencia y juventud, conformando así una buena armadura para encarar los conflictos sociales y económicos que heredará de su futuro antecesor; pero, a diferencia de Humala, quien tuvo solo una oposición (el fujimorisimo), PPK tendrá dos contundentes fuerzas de oposición: El fujimorismo, con aplastante mayoría congresal; y la izquierda organizada. Que ni se le ocurra, pues, buscarse un tiempito para un recreo.

¿Y hay perdedores en estas elecciones? Sí. El Apra, el PPC y el extinto Perú Posible son partidos los cuales, si no fuera por esta coyuntura, no habrían sido capaces de notar la profunda crisis institucional que los ha inundado desde, yo diría, las elecciones municipales pasadas. A ellos se suman el resto de partidos que se presentaron (con excepción de Acción Popular, que más bien ha renacido), han descubierto que una carrera presidencial no se hace en unas cuantas ciudades, con un presupuesto limitado y con organizaciones improvisadas.

FRANCO MORI PETROVICH

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