MPHH 2

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Un piloto llamado PPK


El vuelo más largo del mundo es desde Dubái (EAU) hasta Auckland (Nueva Zelanda), con una distancia de 14,200 km y una duración de 17 horas 15 minutos.

Si usted tendría que realizar ese viaje, ¿elegiría como piloto a uno con 100 horas de vuelo o a uno con miles de horas? Si usted es una persona cuerda lo lógico sería que elija al piloto más experimentado.

Ahora imagine que ese avión es el Perú. ¿A quién elegiría como piloto del país? Siguiendo la lógica anterior, debería elegir a un candidato de experiencia comprobada.

Ser presidente de un país es como ser piloto de un avión. Ambas labores son de una altísima responsabilidad. Un piloto tiene que garantizar que sus pasajeros llegarán a su destino sanos y salvos. Llegar a nuestro destino no es otra cosa que alcanzar nuestro proyecto de vida, lo que simboliza nuestro bienestar personal y nuestra felicidad.

De todos los candidatos que continúan en carrera electoral, hay uno que brilla gracias a la rutilante luz de su trayectoria académica, profesional y personal; lo que lo convierte en un piloto de lujo para volar este avión. Su nombre: Pedro Pablo Kuczynski.

Se trata de un piloto unido al Perú hace 77 años. Hijo de dos inmigrantes europeos que llegaron a este país atraídos por su vocación social y que trabajaron por muchos años en la Amazonía, inculcando en él esa sensibilidad por quienes padecen la miseria y el olvido del Estado. Esto lo llevó a formar hace unos años la ONG AguaLimpia, para organizar y financiar proyectos de agua potable y alcantarillado para las comunidades más pobres del Perú.

A este piloto le costó bastante volar alto. Tuvo que pagar sus estudios superiores con becas. Las que le permitieron estudiar Filosofía, Economía y Política en la Universidad de Oxford y luego un postgrado en Economía en la Universidad de Princeton.

Cuenta con más de 50 años de exitosa trayectoria, en organismos internacionales como funcionario del Banco Mundial; en el sector privado como Presidente del First Boston International, como socio de Kuhn, Loeb & Co. International, como Presidente de Halco Mining, Inc., como director en Toyota Company, etc.; y en el sector público como Gerente del BCRP, Ministro de Energía y Minas, Ministro de Economía y Finanzas y Presidente del Consejo de Ministros; siendo reconocido en el 2010 por la PCM como peruano ilustre.

Sus contribuciones académicas se encuentran plasmadas en media docena de libros sobre la economía peruana y políticas públicas.

Su plan de gobierno para conducir este avión de difícil maniobra con enfoques en la seguridad ciudadana, la recuperación del dinamismo económico, la lucha contra la corrupción y la inversión social, ha sido reconocido por diversas instituciones nacionales y extranjeras como el mejor de estas elecciones.

Las únicas arrugas que tiene son las que el tiempo ha colocado en su rostro, porque a pesar de injustas acusaciones –que no son más que chismes de peluquería– no tiene cuentas pendientes con la justicia.

Para emprender este duro vuelo ha reclutado a un equipo técnico de gran solvencia que como tripulación harán de este viaje el más placentero de todos.

Ya es momento que descartemos a pilotos improvisados y aventureros que cada 5 años nos alejan de nuestro destino. Quizás esta es la última oportunidad que tenemos para elegir a un buen capitán para este avión llamado Perú.

Fernando Vigil