Godoy analiza al candidato presidencial Alfredo Barnechea


En una semana donde los candidatos princi­pales lidiaron con declaraciones desatinadas (Guzmán), coqueteos faranduleros (Alan), lis­tas parlamentarias poco depuradas (Keiko), plagios (Acuña) y estancamiento (PPK), apareció un nuevo nombre en el candelero mediático. Un puña­do de buenas entrevistas permitió que Alfredo Bar­nechea sea visto como una posibilidad para un sec­tor del electorado. ¿Qué opciones tiene?

A su favor, el candidato de Acción Popular tiene al­gunos méritos. Es articulado en sus respuestas sin la impostación de un media training y tiene una visión clara del país, desde una mirada socialdemócrata. Su discurso apuesta a un elector huérfano: un centro que mira con desconfianza a los cinco de arriba y que no apostaría por Verónika Mendoza. Puede, sin de­jar de ser confiable para el empresariado, ha­blar de renegociación de contratos de gas con Jai­me de Althaus y hacerlo en forma solvente.

Pesa, además, el hecho de que postula por una marca conocida y sin an­ticuerpos. Si bien los dos gobiernos de Fernando Belaúnde son evaluados con severidad por historia­dores contemporáneos, la imagen de demócratas ho­nestos, la buena impresión del periodo de transición liderado por Valentín Paniagua y la procedencia clase­mediera de sus militantes (ojo, no solo en Lima) hace que marcar la lampa no suponga mayor esfuerzo. Y si bien Barnechea tiene 40 años en el ojo público, apare­ce como una figura nueva para los jóvenes.

¿Qué juega en su contra? Conecta con clases medias más tradicionales, pero tiene serias dificultades para hacerlo con aquellas más aspiracionales, así como con los sectores populares. Si bien se presenta con un dis­curso progresista en temas sociales (derechos huma­nos, unión civil, aborto), él mismo no se encuentra en su plan de gobierno. Deberá ser claro en responder so­bre las compañías para las que ha hecho lobbies en es­tos años. No tiene el dinero de otras campañas, lo que le da imagen de honestidad, pero tampoco le permite competir en igualdad de condiciones.

Si mantiene la buena performance, Barnechea con­seguirá que Acción Popular pase la valla electoral. La interrogante es si su perfil le permitirá conquistar vo­tos que vayan más allá de aquel primigenio objetivo.