Del prostíbulo al Congreso.


Empezó en la prostitución a los 16 años y, desde entonces, ha visto abuso de autoridad y corrupción perjudicarla, lo cual la motiva a querer cambiar el país.  Ángela Vllón, a sus 50 años y desde su cuarto en el burdel El Botecito, quiere ser congresista. Ella es precandidata por el Frente Amplio y espera conseguir un puesto en las elecciones internas que se realizan en unos días.

“Para nosotras un burdel es nuestro centro de trabajo, donde dejamos el alma para sacar adelante a nuestras familias. Es un lugar donde hay seguridad, normas de convivencia, principios”, indicó en entrevista con Somos para justificar su lema de campaña: “Convertir al Congreso en un burdel respetable”.

“Yo no tengo estudios universitarios ni maestrías, pero tampoco soy una 'calabacita' o una improvisada como algunos piensan. Soy activista de los derechos humanos y represento a las minorías del pueblo. Quiero hacer algo por este país”, dijo.

Ángela Villon,dice ser consciente de que el Congreso tiene un pésimo prestigio, razón por la cual quiere ser electa, “para romper estereotipos, para enseñarle a la sociedad que es tiempo de que dejemos de vivir en la época de la piedra”

“Cuando la gente me ve, me pide selfies, me felicitan, pero nunca faltan los moralistas que me tildan de puta. ¿Y sabes qué? 'Soy puta y qué, a mucha honra'”, añadió.

Fuente: La República.